All of the material published on this website is provided solely for the users of this website, and may not be downloaded from this site for the purpose of uploading to other sites or services without the express permission of the Online Waldorf Library.

Si tu hijo no quiere ir a la escuela…

Download the article: Si tu hijo no quiere ir a la escuela…

por Susan R. Johnson MD, FAAP

Cuando yo no paso mucho tiempo con mi hijo o cuando no puedo prestarle atención plena (en cuerpo, alma y espíritu), se vuelve más demandante y comienza a buscar excusas para no ir a la escuela. Es sorprendente la capacidad que tienen los niños para percibir nuestro estado anímico. Puedes decirles cualquier cosa, inmediatamente perciben la congruencia o la incongruencia entre tus palabras y lo que realmente sientes.

La mañana del jueves pasado, mi hijo me hizo saber que no iría a la escuela. Yo había estado ausente todo el día anterior y también el fin de semana previo, y lo extrañaba mucho. Los dos resentíamos no haber estado juntos y, además, yo me sentía a disgusto y estresada. Entendí que era necesario reducir las horas de trabajo y había planeado pasar toda la tarde con él, pero ¿cómo iba a lograr que fuera a la escuela esa mañana?

Intenté todos los medios amigables que se me ocurrieron: intenté razonar y ser empática; le expliqué que los dos teníamos que ir a hacer nuestro trabajo: el suyo era ir a la escuela y el mío era ir a la clínica, y que yo, a veces, también deseaba quedarme en la cama; intenté hacer de la situación un juego y lo reté a una carrera hacia el auto; intenté el modo imaginativo diciéndole que nuestra nave espacial (es decir, el auto) estaba a punto de despegar y que era necesario abordarlo rápidamente; incluso, intenté sobornarlo con una salida especial. Nada funcionó. Podía haber intentado otra formas menos amigables, como llevarlo cargando al auto, amenazarlo con quitarle privilegios, ponerme a llorar (haciendo uso de la culpa) o simplemente podía haberle gritado, pero nada de esto me pareció correcto ni adecuado. Entonces, sucedió un milagro. Hice una pausa, respiré profundamente y me abrí a la posibilidad de que las ideas llegaran por sí solas.
 
En ese momento estaba llegando a la casa un trabajador para arreglar la caldera. Mi hijo lo había conocido brevemente la tarde previa y había quedado fascinado por toda la herramienta y los tubos que llevaba. El hombre había sido amable con mi hijo. Una de las razones por las cuales mi hijo se negaba a ir a la escuela era que quería ver cómo el hombre arreglaba la caldera.
 
Mientras mi hijo hacía rabieta en su cama, yo salí a hablar con el trabajador. No era el tipo de hombre que uno escogería como modelo a seguir para un hijo: descuidado, con unos pantalones de mezclilla sucios, el cabello largo y pringoso, cubierto de tatuajes y fumando un cigarro. Le pregunté cómo se llamaba, y me animé a decirle que le pediría un gran favor. Lo había intentado todo, pero no lograba que mi hijo se levantara para ir a la escuela. ¿Podría ayudarme? ¿Podría decirle a mi hijo que para poder hacer el trabajo que hacía, había tenido que ir a la escuela para aprender? El hombre accedió a hacerlo: entró a la casa y fue directo a la habitación de mi hijo, donde él seguía en su cama. Con  tono y palabras suaves, le explicó a mi hijo lo importante que era ir a la escuela y aprender; que fue yendo a la escuela como había podido tener el trabajo que hacía. Fue mágico. Mi hijo brincó de la cama, se enjugó las lágrimas, se puso los zapatos y salió caminando hacia el auto. El reparador me pregunto si mi hijo podía usar una de sus herramientas para ayudarle a quitar el tablero frontal de la caldera. Por supuesto que sí, le dije, y fueron cinco minutos los que emplearon para, juntos, desarmar la caldera. Inmediatamente después, mi hijo se subió al coche, se despidió del hombre y nos dirigimos a la escuela.
 
Aprendí mucho esa mañana… sobre las opciones, las necesidades de mi hijo, sobre estar abierta a lo que llega, no juzgar a los demás, la importancia de pedir ayuda y el valor de la comunidad. Es cierto: se necesita una comunidad para criar a un niño.









You can find love spells that really work fast. There are many different types of love spells shows that black and white witchcraft is really that works fast.
z-library zlibrary project